lunes, 28 de septiembre de 2015

LA APARIENCIA DE LA CONSTELACIÓN

La constelación es un grupo de estrellas que toma una forma imaginaria, en el cielo nocturno.  El género humano contempla las estrellas en el cielo nocturno y no comprende lo que ven sus ojos.

Incluso, él mismo forma grandes grupos de seres humanos que se concentran en diversas partes de la tierra, pero no puede definir un símil de esos grupos en el que él participa aquí en la tierra.

Al contemplar el cielo y sus constelaciones, podemos filosofar de múltiples formas, y nos damos cuenta que cuando comenzamos la tarea de conocer las letras, es el comienzo de conocer la constelación humana que vive en un mundo nocturno, porque todavía no ha alcanzado a identificarse consigo mismo, ni con su Creador, ni con el mundo que lo rodea.

Mantiene una forma imaginaria, que cambia de apariencia constantemente, aún entre su propio grupo de seres humanos, ya que cambian su forma o figura dependiendo de las circunstancias o de la atmósfera que los rodea.

Así son las constelaciones del universo, a las cuales se les asigna nombres relacionados con caracteres mitológicos, gente, animales y objetos.  Lo cual es como un juego de conectar puntitos en una hoja de papel.

Esta ciencia hace virtuoso al ser humano, y lo hace menos animal, menos soberbio y menos orgulloso.  Es magnífico poder transmitir este conocimiento a la tierra, donde están los grupos o las constelaciones humanas.  

Es una experiencia que está escrita hace millones de años, pero que la mayoría de la humanidad ha desconocido.  Se necesita un tiempo de lectura diario, o tal vez una computadora que nos muestre ese universo de la constelación, y así nos podamos ubicar mejor en el mundo de las estrellas.

La unidad trae conocimiento, por eso Dios creó al ser humano en gran cantidad, y de él hizo constelaciones humanas e hizo los colores en la raza humana.

Estas constelaciones humanas son las que están licenciadas para conocer el universo, y es a quienes se les ha dado la llave del conocimiento.

Conocer la tierra es algo a lo cual nos lleva la astronomía, porque tenemos que analizar algunos comportamientos que están interpuestos entre nosotros y las estrellas.

Aplicando este conocimiento podemos decir que lo que se impone entre nosotros y el universo, es la pereza intelectual, que no nos permite conocer el mundo de la constelación, de la inteligencia y de la sabiduría humana.

"En las estrellas te he puesto sabiduría, y en la galaxia he puesto mi inteligencia. Dice la sabiduría" 

viernes, 25 de septiembre de 2015

SABIDURÍA SUPERIOR

Hay una especie de planta silvestre, aquí en el Nuevo Mundo, que me ha llamado la atención, por sus comportamientos, ya que cuando produce los delgados tallos para albergar en ellos, los botones de lo que posteriormente serán sus flores; desde que se concibe, digamos la flor, permanece inclinada hacia la tierra.

Y no hay nada que la haga cambiar de posición.  Las inclinaciones del ser humano, desde que nace es la de mirar hacia abajo y mantenerse distraído como la flor, contemplando los sucesos hacia su alrededor y hacia abajo.

Tanto en el ser humano como en la flor, es una gran ventaja que miren la tierra, porque ella es la que nos provee de todo lo necesario para llegar a florecer en el mundo de la sabiduría, pero antes se debe dedicar el tiempo a conocer los mares y a investigar dentro de sus aguas, el gran contenido de riqueza marina, y así aprender de la observación natural del planeta tierra.

Para luego enderezar la cabeza, para mirar las otras alternativas de inteligencia que ha puesto Dios, en la astronomía.  Para enderezar los pensamientos, es decir para equilibrar la idea.

La flor toma una posición desde que nace, digamos, y esto me llamó la atención, y permanece totalmente doblada hacia abajo, sólo se endereza para recibir lentamente, los rayos del sol que la van enderezando en pocos instantes, como por arte de magia, y queda al cabo de un corto tiempo, como si nunca hubiese vivido torcida.

Esta flor nos está enseñando dos lecciones: 

  • Hay que explorar nuestro mundo que es lo básico en nuestra vida 
  • Enderezarnos para contemplar la vía láctea y su número infinito de millones de estrellas, que están puestas para darnos conocimiento  y luz; y entonces nuestros errores del pasado, se quedarán en la sombra de nuestra torcedura humana.
La flor al enderezarse nos está enseñando otra lección: el derecho, la justicia, la razón y la diplomacia.  Otra lección es que el ser humano ha vivido en conflicto toda la vida, y un día le da el sol de justicia, y ese día empieza a enmendar sus errores y entonces comienza una nueva etapa en su vida.

La flor silvestre del Nuevo Mundo no nos exige sacrificio en esta vida.  Esta planta de por sí misma se debe enderezar para mostrar su fruto, su belleza, su hermosura.

Y diríamos que la botánica nos enseña que no necesita intermediarios, sólo el sol le da la capacidad de enderezarse.

El mundo necesita no la intervención externa de agentes que pretenden ayudarlo a enderezar este jardín torcido de seres humanos, dejemos que el sol de la sabiduría los vaya enderezando poco a poco hasta lograr que la torcedura en cada uno de ellos, sea totalmente vertical.   

"Luz y ciencia, hay en los ojos del sabio, dice el Altísimo, más el insensato, anda en la oscuridad cultural"


lunes, 21 de septiembre de 2015

LA LUZ DE LOS MARES

Las medusas con peines, son seres transparentes y delicados como las medusas que emiten destellos de luz, mientras se impulsan por las corrientes marinas.   Estas medusas son sorprendentes, ya que nos brindan sabiduría y ciencia.

El género humano tiene esas mismas virtudes o comportamientos, mientras que andan por las corrientes de la vida, viven algunos grandes momentos de luz y otros, diríamos, que son de oscuridad.

El Científico Jesús se portó como una medusa pensante, lo cual se encuentra expresado en esta cita: "Otra vez Jesús les habló diciendo: yo soy la luz del mundo, el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida" (Juan 8: 12)

Hay seres humanos que tienen comportamientos de medusa y que alumbran a su alrededor con una luz de ciencia y sabiduría.

Necesitamos a la naturaleza, para no andar en tinieblas, necesitamos la luz que emana de la medusa llamada Jesús, no para impulsar solamente una ciencia como lo es la biología marina, sino para impulsar una filosofía de vida con más luces que la misma medusa, y estable en su luminosidad en cada uno de nosotros.

Esta medusa con peines tiene su cuerpo recubierto con una sustancia pegajosa a la que se adhiere su alimento, que consiste en huevos de peces y larvas  de moluscos y crustáceos.

Es hasta gracioso conocer la historia de estas medusas que no necesitan de manos para traer el alimento hacia sí mismas, ya que con esa sustancia pegajosa, los alimentos se le pegan a su cuerpo.

Nosotros tenemos una sustancia pegajosa en el cerebro en la cual se nos pueden pegar tanto las cosas buenas como las cosas malas, y esto es producido por los principios sanos de una correcta alimentación.

Lo que es el tabaco, el alcohol, las grasa, carnes y azúcares, así como las sustancias alucinógenas, precisamente atacan con esa sustancia que posee el cerebro.

Por lo cual la mente va decayendo paulatinamente y finalmente en asuntos de inteligencia, el cerebro se opaca y colapsa su luz. Todo esto debido a la intemperancia y a los malos hábitos alimentarios.  

Dichas medusas son hermafroditas, porque cambian de sexo durante su vida.  Las desviaciones sexuales vienen de la naturaleza, sin embargo, hay cosas de la naturaleza que debemos corregir, ya que nosotros somos seres humanos pensantes, que estamos creados para recibir lo bueno y lo malo de ella y transformar todo aquello que no es conveniente.

La naturaleza sigue reportando sus informes de ciencia y sabiduría, de manera que debemos acatar la enseñanza original que nos traen los seres del mar, acatando estas lecciones que al ponerlas en práctica, nos harán sabios para la academia de la vida y de las artes en el mundo del pensamiento.

"Sabiduría hay en la medusa con peines, y luz ha puesto Jehová en la biología de los mares"


viernes, 18 de septiembre de 2015

GUSANO A RAYAS

SÓLO EL SOL LA ENDEREZA

UNA LUZ CONFUSA

La astronomía, es una ciencia que nos enseña el comportamiento de los astros y el universo.  Juega un papel muy importante en la educación y en el área científica.

Las estrellas realmente no centellean o no parpadean su luz, como aparentemente lo vemos.  O sea que nosotros aquí en la tierra, vemos cosas que no son ciertas, ya que parecen hacerlo las estrellas, cuando son vistas, desde la superficie de la tierra.

Los conceptos del cielo son alucinación, podríamos decir, porque se necesita estudio o conocimiento para poder ver las cosas, tal como son.

Esto no solamente ocurre en la astronomía, también ocurre en la biología.  Se oyen comentarios sobre cierta planta o cierta bacteria, pero quien esto comenta, se pone, digamos a centellear, debido a que esa persona no sabe con certeza lo que está diciendo.

Las estrellas centellean en el cielo nocturno por los efectos de nuestra atmósfera.  Los vientos están en contra de nuestra visión, por esa causa no podemos contemplar nítida mente las estrellas

Este centellear del cielo se contempla en la oscuridad de la mente del ser humano, porque el conocimiento es el que puede darle luz estable al cerebro, por lo tanto la visión del conocimiento puede descubrir la firmeza que tienen los astros en el firmamento.

La oscuridad que tiene el género humano con respecto a la astronomía se puede notar por efectos de la cultura, porque al no poseer una cultura basada en principios fundamentales, centellean como las estrellas, en sus vagos conocimientos que no están realmente afianzados en la realidad de las cosas de la vida, y de una astronomía viviente.

En este caso la atmósfera causa un trastorno a la visión del hombre, más sin embargo, nos damos cuenta que la luz de las estrellas, es fija.  

Asimismo la cultura, al no extenderse hacia otros mundos, otras estrellas, se queda afectada por la letra del consuelo.  La astronomía es una cultura o una ciencia que quiere darle a conocer al hombre, los secretos del cosmos, y quiere impulsar al hombre a que se de cuenta de las apariencias que nos muestra la atmósfera de una falsa cultura, sin principios que nos rijan y nos permitan ver sin alucinación, el cosmos de un pensamiento firme y elevado que dignifique nuestra condición de ser humano.

El conocimiento de las estrellas nos sigue inspirando para mostrarle al mundo un conocimiento de millones de años y una ciencia que traduce ese cielo nocturno tachonado de estrellas que creemos que titilan, cuando en realidad, su luz permanece firme sobre nosotros.

"Alucina el hombre al contemplar las estrellas nocturnas, pero el conocimiento fija en su luz, el centellear de sus comportamientos"